La finalidad última del Observatorio de Sierra Nevada es que la información generada sea útil para mejorar el proceso de toma de decisiones y contribuir a minimizar los impactos del cambio global sobre los ecosistemas y las sociedades humanas. Esta información se usará entre otras cosas para planificar actuaciones (decidir dónde se realizan repoblaciones con especies amenazadas, por ejemplo),  mejorar el régimen de autorizaciones de actuaciones y aprovechamientos (ganadería, apicultura, explotación maderera, etc.) o para optimizar el proceso de restauración de ecosistemas degradados por eventos catastróficos (incendios).

Para lograr lo anterior no basta con contar con información relevante y accesible que asista al proceso de toma de decisiones. Es prioritario que haya metodologías estandarizadas para evaluar el grado de eficacia de la gestión realizada. El diseño e implementación de estos protocolos de evaluación también constituye uno de los aspectos en los que incide el Observatorio de Sierra Nevada. Gracias a estos protocolos conoceremos en qué medida las actuaciones realizadas (asistidas por el propio Observatorio) satisfacen o no los objetivos planteados. Con este conjunto de técnicas se cierra el ciclo de gestión adaptativa que constituye el modelo conceptual del Observatorio.
Dentro de todas las actuaciones de gestión que se realizan en el espacio protegido de Sierra Nevada, el manejo de los recursos forestales es, probablemente, el que más inversión económica requiere y en el que más podrían incidir los resultados del Observatorio. Por eso hemos querido empezar a implementar mecanismos de evaluación de la gestión forestal. En este sentido hemos realizado tres actividades principales:

  1. En primer lugar hemos recopilado toda la información disponible sobre actuaciones forestales pasadas en Sierra Nevada. Hemos digitalizado proyectos forestales de las dos últimas décadas y hemos tratado de reconstruir el proceso de repoblación forestal que ocurrió en Sierra Nevada a principios del siglo XX. Esto nos ha permitido contar con una base de datos georreferenciada que contiene información de los rodales en los que se han realizado tratamientos forestales en toda Sierra Nevada. Se trata pues de recopilar y centralizar la “memoria” de la gestión forestal. En este póster y en esta comunicación se resumen los principales resultados obtenidos.
  2. Dentro de la gestión forestal hay dos tipos de actuaciones predominantes. Por un lado están los tratamientos de aclareo de los pinares de repoblación. Estos tratamientos reducen la densidad de la masa favoreciendo el crecimiento de la vegetación subyacente y fomentando la naturalización del pinar. Estas actuaciones llevan realizándose desde hace décadas. Pero aún no tenemos un conocimiento sólido sobre qué tipo de tratamientos son más adecuados ni tampoco cuál es la intensidad deseable en los mismos. Para tratar de responder a estas preguntas y evaluar la labor de gestión realizada, se han instalado 8 parcelas en pinares de repoblación sometidas a distintos procesos de aclareo. Cada año se realizan seguimientos de estas parcelas para evaluar el grado de colonización de la masa por la vegetación subyacente. La otra actuación forestal clave es la denominada “resalveo”. Consiste en realizar una especie de poda sobre especies rebrotadoras (encinas y robles fundamentalmente) para mejorar su crecimiento y reducir el número de tallos. Estos tratamientos también fomentan la producción de bellota del árbol. Al igual que en el caso anterior, los resalveos llevan practicándose varias décadas, pero desconocemos de manera cuantitativa sus efectos reales. Por ello se han instalado 6 parcelas de seguimiento en lugares sometidos a resalveo en diversos encinares y robledales de Sierra Nevada. Los resultados obtenidos de estos trabajos de evaluación de la gestión forestal nos permitirá mejorar los futuros tratamientos sílvícolas sobre pinares, encinares y robledales.
  3. El último ejemplo de evaluación de la gestión forestal que presentamos tiene que ver con la restauración de ecosistemas degradados. En septiembre de 2005 se produjo un devastador incendio en la ladera sur de Sierra Nevada que arrasó más de 3000 Has. Tras el incendio se redactó un plan de restauración de la vegetación que tenía como objetivo llevar al sistema a una situación previa a la del incendio pero con una mayor resistencia a las futuras perturbaciones. Se trató de restaurar el ecosistema sin recurrir a las repoblaciones forestales masivas que frenan la erosión pero también reducen la biodiversidad y minimizan los servicios suministrados por el ecosistema. En este sentido, el plan de restauración contó con medidas innovadoras como la implantación de núcleos de dispersión de semillas, la no retirada de los troncos quemados en algunas parcelas, etc. Tras la ejecución del programa de restauración se inició un proyecto de evaluación del trabajo realizado. Se realizaron multitud de mediciones para evaluar el éxito de las repoblaciones realizadas, tanto desde el punto de vista ecológico como económico. Gracias a este trabajo se podrán mejorar los futuros proyectos de restauración post-incendio en lugares con condiciones similares a Sierra Nevada.

 

Aspecto de una de las parcelas de evaluación de los aclareos en pinares de repoblación justo antes de realizar el tratamiento.

Autores: Francisco J. Bonet García


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