Una de las metodologías que se están implementando dentro del protocolo de seguimiento de los usos del suelo y la cubierta vegetal de Sierra Nevada consiste en caracterizar de forma detallada los cambios en las principales formaciones vegetales. Concretamente se pretende cuantificar las variaciones temporales en la distribución, densidad y grado de cobertura de las principales especies en relación con la altitud.
La delimitación detallada de las formaciones se realiza sobre fotografías aéreas ortorectificadas de distinta fecha. Para ello las ortofotos se integran en un sistema de información junto con otras capas de información como el mapa de vegetación actual de Sierra Nevada y el mapa de 1956, las cuales son utilizadas como referencia para la delimitación. La escala de trabajo varía entre 1:5.000 y 1:8.000 dependiendo de la formación.
Seguidamente se seleccionan algunas zonas dentro del área de distribución de la formación, sobre las que realizar comparaciones entre fechas. Para ello se atiende tanto a la existencia de datos como a la calidad de los mismos para la fotointerpretación. En estas zonas preseleccionadas se distribuyen aleatoriamente una serie de parcelas circulares de 1 ha en las cuales se lleva a cabo un conteo de individuos de la especie principal así como una estimación de la cobertura de la misma para las distintas fechas.

Por otro lado se llevan a cabo una serie de transectos mediante fotointerpretación según un gradiente altitudinal. Sobre cada transecto se trazan círculos tangentes abarcando el rango de distribución altitudinal de las formaciones a estudiar. El relieve y la distribución de las formaciones en cada subcuenca específica condicionan la trayectoria y tamaño de los transectos. El tamaño de parcelas es de 30 metros de radio por considerarse un tamaño adecuado para poder realizar la fotointerpretación de las especies sobre la foto de 1956 (base de referencia), teniendo en cuenta el tipo de vegetación así como la calidad de la foto. En estas parcelas se realiza la fotointerpretación registrando las variables de interés para cada fecha. La escala de trabajo varía entre 1:3.000 y 1:5.000 dependiendo de la formación y la calidad de la foto en esa zona. La altitud media de cada parcela se asigna a partir del modelo digital de elevaciones.

La periodicidad con la que se puede generar este tipo de información depende de las fuentes de partida disponibles. En la actualidad se cuenta con ortofotos de Sierra Nevada de calidad suficiente para las fechas: 1956, 1977, 1984, 1998, 2001, 2004, 2007 y 2009.
Para más información consultar la wiki del Observatorio.

Proyecto de investigación MIGRAME.

 

Autores: Irene Navarro González


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